Las bolsas son edemas producidos por una circulación linfática ralentizada y las ojeras aparecen cuando la circulación sanguínea es débil y lenta.
RELLENOS DE OJERAS CON ÁCIDO HIALURÓNICO
Para este tipo de rellenos, se utiliza un polisacárido natural hidratante, que nutre los tejidos gracias a su capacidad para retener agua alrededor. Reconstruye las fibras que sostienen los tejidos de la piel y les aporta volumen e hidratación. Estimula la circulación periférica, revitaliza el ciclo celular y aporta luminosidad y suavidad al rostro. Esta sustancia al ser uno de los ácidos mucopolisacáridos que forman la sustancia fundamental de la epidermis corrige las bolsas y ojeras.
Tratamiento
El tratamiento consiste en una inyección superficial en la piel que es indolora y produce una cohesión en las celúlas conjuntivas. Este tipo de ácido al ser un constituyente natural del organismo, una vez implantado, se integra al ácido hialurónico de cada persona, proporcionando volumen a la piel. Requiere hacerse con cierta frecuencia, de 6 a 10 aplicaciones con intervalo de 7 a 15 día. Actúa como relleno momentáneo pero aplicándolo con la periodicidad requerida, estimula y regenera el propio colágeno.
BLEFAROPLASTIA SIN INCISIONES EXTERNAS
Cirugía correctiva que elimina el exceso de piel, músculo y grasa tanto de la zona superior como inferior de los párpados. Al eliminar estos excesos la piel se tensa volviendo a su posición inicial y favoreciendo la eliminación de las arrugas, bolsas y ojeras, así como la sensación de rostro cansado y triste.
Tratamiento
Este procedimiento quirúrgico se efectúa mediante anestesia local. A través de una incisión en la zona interior del párpado inferior o superior se elimina la grasa, exceso de piel o músculo. La presencia de hematomas e hinchazón dura un par de días y los puntos se retiran a los 4.
RADIOFRECUENCIA (THERMACOOL)
Lifting facial sin cirugía. tratamiento especifico de ondas electromagnéticas que rejuvenecen la zona orbicular (patas de gallo, bolsas en párpados superior e inferior) mediante la corrección de la flacidez. La radiofrecuencia eleva la temperatura del tejido conjuntivo, regenera y produce colágeno lo que conlleva a una mejora de las arrugas y rejuvenecimiento de la piel.
Tratamiento
A partir de los 37-40 años, nuestra piel deja de producir colágeno, pierde sostenibilidad y elasticidad. Se aplica una crema anestésica sobre la zona a tratar. La dermis se calienta a través de impulsos eléctricos (radiofrecuencia) que trasmiten energía. Éstos generan calor y calientan los capilares venosos que a su vez estimulan las células que generan colágeno. Durante los meses siguientes al tratamiento se forman fibras nuevas en la piel que sustituyen a las viejas. Los resultados duran entre 18 y 24 meses.