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Eliminación de Bolsas y Corrección de Párpados

Los primeros signos del envejecimiento aparecen en el contorno de los párpados ya que es una de las zonas del cuerpo con mayor actividad. Este trabajo continuado produce con el paso del tiempo que en los párpados superiores aparezca un exceso de piel, acompañado de un descolgamiento de la ceja, mientras que en los inferiores hacen su aparición las arrugas y las bolsas.

La cirugía se pone al servicio de la estética para corregir algunas de estas imperfecciones con una técnica denominada blefaroplastia, consistente en la extracción de la grasa y el exceso de piel y músculo de los párpados superiores e inferiores.

¿EN QUÉ CONSISTE?
En la blefaroplastia superior se retira la piel sobrante a la vez que se restaura la tensión habitual del músculo orbicular. En la inferior se eliminan las bolsas que pueden encontrarse a tres niveles: interno, medio y externo, bajo el músculo orbicular.

Dependiendo de la edad y las características del paciente, a la hora de eliminar las bolsas se pueden escoger dos vías. Si se realiza de forma externa consiste en realizar una pequeña incisión al borde de la pestaña por la que es posible tensar la piel. Si el pacientes es joven se suele recurrir a otra alternativa que es la vía transconjuntiva, que se realiza desde el interior del párpado por lo que no se deja ninguna cicatriz a la vista.

La técnica de blefaroplastia puede complementarse con la cantopexia. Se trata de una cirugía en la que se consigue un efecto almendrado de los ojos al elevar mínimamente el contorno externo de los ojos con una pequeña incisión.

¿CÓMO SE REALIZA?
En la primera consulta el cirugano evaluará la visión y la producción de lágrimas, así como el estado general de salud del paciente. Se informará de cómo prepararse para la cirugía como la ingesta de alimentos y líquidos, la supresión de algunos medicamentos o la limpieza del rostro. También se recomienda no fumar al menos una semana antes de la blefaroplastia.

Antes de la intervención la piel debe encontrarse sin ningún tipo de lesión, eczema o eritema, además de presentar una buena hidratación y una limpieza profunda que elimine cualquier huella de cosmético.

El proceso se realiza con anestesia local, dura alrededor de tres horas y no precisa de ingreso hospitalario.

Se comienza con los párpados superiores realizando incisiones en las líneas naturales de los párpados para separar grasa de la piel y el músculo y así poder extirparla. En las ocasiones que se precise, además se extraerá el exceso de piel o músculo. El proceso es similar en los párpados inferiores.

Tras la operación se aplica una pomada en los ojos para que estén lubricados y en algunos casos se vendan o se disponen apósitos con suero fisiológico muy frío para reducir la inflamación.

POSTOPERATORIO
Los hematomas e hinchazones resultantes de la operación son tratados a través de aplicaciones de compresas frías varias veces al día acompañadas de un drenaje linfático manual. Además el especialista le habrá informado de cómo lavarse los ojos y, si es preciso, los colirios que deben utilizarse.

Durante los primeros días el paciente puede tener un lagrimeo excesivo, hipersensibilidad a la luz y una visión borrosa o doble por lo que se recomienda un reposo relativo de unos 3 o 5 días.

Los puntos se quitan a los dos días de la operación y a los diez días el paciente podrá maquillarse de nuevo. Los productos cosméticos deben ser utilizados con cuidado para evitar posibles alergias.

Durante los dos siguientes meses no se podrá exponer la zona directamente al sol. Al principio se utilizaran gafas de sol y más adelante bastará con la aplicación de filtros solares de alta protección.

CONTRAINDICACIONES
Existen algunos condicionantes que pueden aumentar los riesgos durante la operación como son los problemas de tiroides, una alta presión arterial, enfermedades cardiovasculares y la diabetes. En ocasiones el glaucoma y el desprendimiento de retina también pueden ocasionar riesgos por lo que se recomienda una visita previa al oftalmólogo.

Tras la intervención las cicatrices son visibles, aparecen como pequeñas líneas rojizas que en unos meses serán imperceptibles.

Se suele producir un cierto hinchazón y hematomas en la zona tratada lo que puede ocasionar un ligero lagrimeo debido a que el párpado no puede trabajar con normalidad.

El paciente que utilice lentillas no podrá usarlas hasta dos semanas después de la intervención y durante los primero días es natural que sienta alguna molestia.

RESULTADOS
La blefaroplastia tiene unos resultados inmediatos altamente satisfactorios, además de ser duraderos ya que las bolsas no suelen volver a aparecer.

En un mes y medio se da por definitivo el proceso y el paciente podrá comprobar como la eliminación del exceso de piel de los párpados y las bolsas hacen que nuestro rostro aparezca más joven y descansado.

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